¿Quién es un emprendedor?
Los emprendedores eran considerados en su acepción original aventureros, especialmente militares. Posteriormente el término pasó a tener connotaciones comerciales. En definitiva personas que deciden hacer y llevar a cabo, con resolución y empeño una operación considerable y ardua. Algunos de los emprendedores actuales se han desviado un poco de la acepción original ¿no os parece?
¿En qué se suele equivocar un emprendedor?
Los emprendedores cometen muchos errores y eso no es negativo, en realidad puede ser muy positivo. Lo importante es que aprendan de sus errores y que lo hagan en el menor tiempo posible. Los recursos disponibles son escasos y el tiempo corre en su contra. Vamos a repasar los errores más comunes de un emprendedor y que tienen mucho que ver con su falta de humildad.
“Sabemos lo que quiere el cliente”
Cuando una startup nace no tiene clientes por lo que es absurdo pensar que el emprendedor conoce las necesidades de un cliente que todavía no existe. Lo correcto es decir “creo que se lo que quiere el cliente potencial y voy a preguntarle si es cierto”. Para tener éxito, el emprendedor tiene que transformar las hipótesis o supuestos en hechos lo antes posible. Saliendo a la calle, preguntando a los posibles clientes si las hipótesis son correctas y cambiar con humildad y rapidez las que no lo sean. “Y no se lo queremos preguntar para no parecer unos pringaos”
“Sabemos qué características debe tener el producto»
Los emprendedores especifican, diseñan y construyen un producto y todas sus características empleando métodos clásicos de desarrollo de productos sin tener que salir de la oficina. ¿Es esto lo que debe hacer una startup? No.
“El producto saldrá al mercado el día X, sí o sí.”
Concentrarse en una fecha de lanzamiento desvía al emprendedor de su trabajo fundamental, la adquisición de aprendizaje interaccionando con el cliente. En cuanto el emprendedor disponga de un producto mínimo viable que enseñar debe salir al mercado.
“Hacerlo y hacerlo rápido.”
En lugar de hipótesis, pruebas, aprendizaje e iteración los responsables de los departamentos de ingeniería, comercial y marketing se creen que se les contrata por lo que saben hacer, no por lo que pueden aprender. Hacer sin saber lo que se hace es un despilfarro seguro.
“Necesitamos un plan.”
De esta manera los creadores y administradores se sienten seguros, tienen un camino a seguir, un camino que les lleva seguramente al precipicio. Se deberían concentrar en el Cash Burn Rate, el ritmo de consumo de efectivo o el número de meses que durará el dinero en la cuenta corriente.
“Copiamos la forma de trabajo de los grandes”.
Las startup necesitan personas con otro tipo de habilidades, dispuestas a aprender y descubrir, muy curiosos, creativos, que hacen preguntas y saben trabajar en la incertidumbre. Personas capaces de crear un modelo de negocio repetitivo y escalable, no de seguir un plan.
“Crecemos cuanto antes”
El crecimiento prematuro supone un riesgo, cuanto mayor sea la empresa, más costoso es el error, implica más ceros. Se ntra en una peligrosa dinámica de “Apagar fuegos”.