En «La Transformación de la Mente Moderna» sus autores emplean un subtítulo verdaderamente llamativo :»Cómo las buenas intenciones y las malas ideas están condenando a una generación al fracaso». En una entrada anterior recogíamos las causas de que la educación, universitaria en este caso, fuese inadecuada. Esta la dedicaremos a describir las consecuencias de ese tipo de educación predominante en muchos lugares.
Una generación marcada por la tecnología …
En su libro iGen (2017), Jean Twenge proporciona un retrato de la conducta, valores y estado mental de esta generación.
Su conclusión es que cuando los miembros de la iGen llegaron a la universidad en 2013, habían acumulado menos tiempo sin supervisión y menos experiencias off-line que cualquier otra generación previa. Y eso les resta autonomía y madurez. Por lo tanto estarían menos preparados para la universidad y solicitan más intervención adulta para sus conflictos.
¿Cómo consumimos la mayor cantidad posible del tiempo y atención consciente de los usuarios de Facebook?
Sean Parker, Primer presidente de Facebook en 2017
Facebook respondió a la pregunta: “Necesitamos darte un pequeño chute de dopamina de vez en cuando, porque alguien le gustó o comentó una foto, un mensaje o lo que sea». Es un bucle de retroalimentación de validación social. Y Facebook explota esa vulnerabilidad de la psicología humana.
“Sólo Dios sabe lo que está haciendo eso a los cerebros de nuestros hijos”
Sean Parker
Una generación deprimida y ansiosa …
Twenge concluye también que otra característica de la Generación Z es el rápido aumento de las tasas de ansiedad y depresión, en especial en el caso de las chicas.

Esto podría ser consecuencia también de haber bajado el listón del diagnóstico. Aplicar etiquetas a personas puede alterar la conducta de la persona etiquetada y convertirse en una profecía autocumplida.
Sin embargo las tasas de suicidio han aumentado a la vez que la depresión y lo curioso es que afectan más a los chicos. Las chicas lo intentan más, pero los chicos se causan más veces su muerte porque tienden a utilizar métodos irreversibles (pistolas o edificios altos). Son datos de la población estadounidense, pero pueden ser un buen dato de lo que estar por venir en otros países. En comparación con el principio de la década de los 2000 , casi el doble de chicas adolescentes acaba ahora con su vida.
Por el uso excesivo de la tecnología
Según Twenge, la causa principal del incremento de la enfermedad mental es el uso frecuente de smartphones y otros dispositivos electrónicos.
Menos de dos horas al día no parece tener efectos nocivos, pero los adolescentes que pasan varias horas interactuando con pantallas, en particular si empiezan en sus primeros años de la adolescencia o antes, presenta peores resultados de salud mental que los adolescentes que usan menos estos dispositivos y dedican más tiempo a las interacciones sociales en persona.
Las chicas pueden sufrir más que los chicos porque sufren con mayor adversidad las comparaciones sociales (especialmente las que se basan en la belleza mejorada digitalmente), las señales de que están siendo excluidas y la agresión relacional, todo lo que se hizo más fácilmente posible con la aparición de las RRSS.
Una generación que se refugia en la ultraseguridad …
La llegada de la iGen a la universidad coincide con la llegada de la cultura de la ultraseguridad (2013-2017).
Los miembros de la iGen pueden sentirse especialmente atraídos por la sobreprotección que les ofrece de la cultura de la ultraseguridad a causa de sus mayores niveles de ansiedad y depresión. Tanto la ansiedad como la depresión alteran los procesos cognitivos, incluida la tendencia a ver el mundo como más peligroso y hostil de lo que en realidad es.
Y Jean Twenge no es la única que nos advierte de todo lo expuesto anteriormente: