Un estudio de la consultora Hay/McBer, basado en una muestra de casi 4.000 ejecutivos de todo el mundo le sirve a Daniel Goleman para establecer seis estilos de liderazgo distintos, cada uno de ellos asociado a una competencia distinta de la inteligencia emocional.
Los líderes autoritarios movilizan a las personas hacia una visión, los conciliadores generan vínculos emocionales y armonía, los democráticos crean consenso mediante la participación, los ejemplarizantes esperan rendimiento y autonomía, los coach contribuyen al desarrollo de la gente para el futuro y los coercitivos exigen una sumisión inmediata.
El clima o atmósfera laboral incluye siete factores que influyen directamente en los resultados económicos (rendimiento) de una organización:
Flexibilidad: Libertad que sienten los trabajadores para innovar
Compromiso con la empresa
Nivel de calidad Individual
Feedback sobre el rendimiento
Incentivos o recompensas
Claridad de percepción de misión y valores
Compromiso con un objetivo común
Los líderes que aplican estilos que afectan positivamente al clima laboral obtienen mejores resultados.
Estilo de liderazgo autoritario
Parece ser que que de los todos los estilos de liderazgo el autoritario es el más eficaz, ya que mejora todos los aspectos del clima. Su lema podría ser “ Ven conmigo”.
Claridad: La característica fundamental del liderazgo autoritario es la visión y creación de de futuro y la capacidad de motivación. Los trabajadores tiene claro su encaje en la visión de la empresa y comprenden que su función tiene importancia y por qué.
Flexibilidad: Un líder autoritario señala una meta y deja un gran margen de acción para que cada individuo se organice como quiera. Esto permite libertad para innovar, experimentar y correr riesgos calculados.
Este tipo de liderazgo es especialmente útil en empresas que necesitan un golpe de timón. El líder autoritario marca un nuevo rumbo y vincula a sus subordinados a una nueva visión a largo plazo.
Estilo de liderazgo coach
Este tipo de líderes ayudan a sus trabajadores a identificar sus fortalezas y áreas de mejora. También les animan a definir objetivos a largo plazo y a construir un plan para conseguirlos. Pueden soportar fracasos a corto plazo si de esa forma consiguen fomentar el aprendizaje duradero.
Flexibilidad: Los empleados se sienten más libres a experimentar si se notan arropados por su jefe.
Responsabilidad y claridad: Se ven favorecidas en este estilo de liderazgo.
Compromiso: Se fomenta ya que los empleados reciben el mensaje: “Creo en ti, invierto en ti y espero que des lo mejor de ti.”
Este estilo funciona especialmente bien con quienes se muestran receptivos a recibir ayuda.
Estilo de liderazgo conciliador
En este caso el lema es “Las personas ante todo”. El líder conciliador valora a la persona y sus emociones por delante de objetivos y tareas. Le importa el bienestar de los trabajadores y la armonía entre ellos. Para ello persigue construir fuertes vínculos emocionales y esperar a que proporcionen lealtad.
Flexibilidad: No impone límites innecesarios sobre la forma de proceder de sus trabajadores. Pueden realizar su labor libremente de la forma que crean más conveniente..
Motivación: Con palabras de ánimo el líder conciliador consigue incrementarla.
Es junto el autoritario el estilo más efectivo y se usa en especial en casos en que haya que reconstruir la confianza y crear armonía en el equipo y aumentar su moral.
Estilo de liderazgo democrático
El líder democrático se esfuerza en escuchar a los demás y obtener su respaldo y de esta forma consigue confianza, respeto y compromiso.
Se aplica cuando el líder no sabe qué camino tomar y lo hace en base a la opinión de de empleados competentes.
Estilo de liderazgo ejemplarizante
El líder ejemplarizante establece unos niveles de rendimiento elevados y los cumple en persona. Por ello pide lo mismo a sus trabajadores. Puede parecer que este estilo tiene muchas ventajas, pero no es del todo el caso. Puede resultar obsesivo, agobiante y ahogar la libertad. Por ello debe utilizarse con moderación.
Estilo de liderazgo coercitivo
El estilo coercitivo es el menos indicado en la mayor parte de las ocasiones por sus consecuencias negativas en el clima laboral.
Flexibilidad: Los empleados no tienen posibilidad de participar en la toma de decisiones y por ello la flexibilidad se ve muy afectada. Se puede llegar incluso pensar que no tiene sentido aportar nuevas ideas
Responsabilidad: Se resiente al no poder actuar las personas por iniciativa propia
Como hemos visto, no existe un mejor estilo de liderazgo, lo más efectivo es una mezcla de varios estilos (en especial el autoritario, el democrático, el conciliador y el coach) para lograr un mejor clima laboral y un mejor rendimiento de los empleados. Además el líder puede crear un equipo de liderazgo con miembros que apliquen diferentes estilos.