Dialogue de William Isaacs es el arte de dialogar en equipo sin necesidad de tratar de convencer al interlocutor de que nuestro punto de vista es el correcto. Sin necesidad de “tener razón” como ocurriría en una discusión o un debate. Es más, considero que es el arte de relacionarse con otras personas desde el respeto y la ausencia de juicio.
Al principio de mi experiencia en Teamlabs como Teamcoach, me sorprendió que lo que ocurría en nuestras reuniones semanales del TeamCoachesTeam estaba bastante alejado de la definición anterior. Tratábamos de convencer muy a menudo a los otros participantes en la reunión de que “teníamos razón”. Por ello no escuchábamos y no respetábamos los puntos de vista de los demás. Creo que a lo largo de este tiempo hemos ido mejorando este comportamiento.
Dialogue en equipo no suele ser lo habitual. Al contrario se trata de debates en los que con nuestros argumentos queremos superar los argumentos del interlocutor. Incluso en algunas ocasiones, faltamos al respeto interrumpiendo y no dejando hablar. También cerramos el debate de forma inadecuada sin proporcionar un espacio en el que todos expresen sus opiniones. En esos momentos los debates se convierten en meras discusiones. Durante mi experiencia en Teamlabs he observado muchos de esos comportamientos en las Training Sessions.
El objetivo de Dialogue en equipo no solo consiste en obtener un acuerdo entre partes. Su meta es alcanzar una forma totalmente nueva de entendimiento y constituir una nueva base de cómo pensamos y actuamos. En Dialogue no solo se resuelven los problemas, se disuelven. Dialogar es pensar juntos.
Obstáculos para Dialogue
Existen cuatro hábitos que dificultan Dialogue en equipo y que sostienen la tendencia de “pensar en solitario”:
Fragmentación del Equipo
Tenemos la tendencia a ver divisiones entre las personas con las que nos relacionamos. Nos focalizamos en lo que nos separa. Esto es consecuencia de que el ser humano se construye a través del lenguaje y el lenguaje utiliza mucho la categorización como mecanismo de descripción de la realidad.
Para escapar de una realidad de equipo fragmentada, la mejor manera es participar en en el mundo que nos rodea. La empatía es una herramienta fundamental para superar la fragmentación, ya que nos permite situarnos en el lugar del otro y ver “su realidad”. Además nos ayuda a entender que los demás son parte de nuestra realidad y de una forma u otra están en nosotros. I’m the world and the world is in me.
Memoria Individual
Muy a menudo confundimos “pensar” con “recordar”. Así que recuperamos de nuestra memoria patrones de comportamiento que nos sirvieron en el pasado, pero que puede que en el presente no nos sean de utilidad. Una situación nueva requerirá probablemente una respuesta totalmente nueva. Esto quiere decir que sería conveniente evitar que nuestras memorias guíen el diálogo.
Certeza Individual
Con frecuencia queremos “tener razón”. Y es esta necesidad de certeza dificulta e incluso impide la creación de nuevos pensamientos y nos ciega y limita en nuestra libertad de pensar.
Para conseguir que nuestra necesidad de certeza no nos limite podemos traerla a la conciencia y de esa manera desactivarla.
Violencia
En nuestras conversaciones enjuiciamos, decidimos que las cosas son de una manera o de otra y buscamos las pruebas de que “tenemos razón”. Desde esa posición ignoramos y rechazamos cualquier indicio de que estemos equivocados.
La mejor estrategia para evitar la violencia es el principio de coherencia por el que buscamos siempre aquello que nos une. Partimos del principio que el mundo es un todo y que ningún ser humano es extraño a mi. Por lo tanto tenemos la tendencia a ver solo fragmentos del mundo, solo nos fijamos en las diferencias, en las partes y no en el todo.